Los 10 Errores más comunes del Email Marketing

email marketing en negocios locales y pymes

Si tienes un negocio déjame hacerte una pregunta. ¿Cuántos emails de otros negocios recibes al día? Seguramente muchos. ¿Y cuantos envías? Seguramente pocos, y si lo haces lo harás sin programación ni estrategia. Si es así debes saber que sigue siendo una de las vías más baratas y más eficientes para retener los clientes o convertir los leads. 

Efectivamente hoy en día hay un verdadero “bombardeo” de e-mails diarios y quizás pienses que no quieres ser uno de esos pesados. Te pones en el lugar del consumidor y a ti mismo te agobia la cantidad de correos que se mandan.

Sin embargo, deberías planteártelo. Cada uno tiene su propia voz y tus clientes quieren saber de ti. Sin molestar, aportando valor e información que sea relevante para tus clientes y con sumo cuidado puedes confeccionar de 2 a 4 mensajes al mes.

El email marketing es de los canales que mejor beneficio y ROI (retorno de la inversión) tiene. Eso sí, intenta evitar algunos de estos errores tan comunes que te mencionamos hoy aquí.

Si como recibimos tantos emails es lógico y práctico hacer un rápido escaneo de los mismos SOLO considerando el título de los emails. Seguramente habrás visto títulos con grandes promesas tipo “Adelgaza 20 kg en un mes” o “Gana 10.000€ en una semana” …Es inevitable que estos títulos tan pomposos no acaben finalmente en la bandeja de los SPAM. Los usuarios los entienden como promesa falsa y los borran en el momento dándole a entender al sistema que el remitente “no es bienvenido”. 

Los títulos buenos que incitan a la acción tienen estas características:

Previsualización de texto inexistente

La mayoría de las herramientas de email marketing te permiten diseñar una línea algo más larga que el título que introduce al lector un poco más al tema expuesto. Esto es un poco como el subtítulo de las noticias. 

Intenta resumir y convencernos que leer el artículo completo nos aportará valor.

Regla de oro: La primera línea de tu correo es la más importante con diferencia del resto de contenido. Aunque el resto de tu email sea un verdadero milagro del marketing, de nada sirve. Recuerda que las palabras que nadie lee, no venderán ningún producto o servicio tuyo

Generar sospechas por sobre vender

Hoy en día estamos tan alerta a mensajes que podría ser engañosos que los evitamos a toda costa. Y aunque sea importantísimo no poder hacer ningún lead antes de convertirlo en cliente, el coste de lanzar mensajes hiperbólicos podría salirte muy caro. 

Es por eso que aconsejamos que mantengas siempre un tono profesional y cortés en los textos. Evitando prometer cosas que no puedes cumplir. 

Recuerda siempre incluir un párrafo de responsabilidad donde le das la posibilidad al usuario de borrarse de tu lista de suscriptores.

Volverse loco con gráficos y fotos

Aunque todos tenemos acceso a fotos y gráficos de mucha calidad para animar los textos de los correos, debes evitar el sobreuso de los mismos. Es cierto que introducirlos en su justa medida mejorará la conversión de tus emails, pero no te vuelvas loco. 

Piensa en ellos como especias para tu plato principal, un poco le da un sabor especial, pero mucho podría arruinarte la comida. 

Perder el contacto

Este es un clásico. Ni tanto ni tan poco. Mientras miles de empresas “bombardean” sus usuarios con emails diarios (cosa que nos parece molesta), otros mandan unos pocos correos con mucho espacio de tiempo entre sí. 

Lo ideal sería poder dejarle al propio usuario elegir la frecuencia con la que desea saber de ti. Y si eso no fuera posible programar una frecuencia que tenga sentido para tus clientes y seguidores sin molestarlos, pero sin desaparecer.

No dejar que te respondan

¿Qué hay de malo en ello?  Piénsalo así, nadie desea recibir mensajes de su aparentemente buen amigo “No responder a este mail”. Un email que llega con el nombre de una persona tiene 90% más de probabilidades de que se abra que uno que llega de un remitente anónimo.

Siempre incita a los usuarios que te contesten. Si se te hace imposible gestionarlo déjales un acceso a una Landing page bien diseñada con un formulario de contacto.

Olvidarse de la versión MÓVIL

Si, parece obvio, pero es un error muy común. Ten en cuenta que aproximadamente un 85% de los lectores accede a tus emails desde el móvil. Olvidarse de optimizar el mensaje para su visualización en el móvil es algo que no te puedes permitir.

Si bien es cierto que no puedes optimizar para todo tipo de dispositivo, al menos harás que la mayoría de tus lectores visualice correctamente los textos e imágenes de tus correos. 

No medir los resultados

Idealmente las campañas de email marketing deben incorporar programas de seguimiento de acciones para poder identificar qué mensajes se abren y consiguen captar el interés e incluso clics y que otros van directamente a la carpeta de basura. 

La mayoría de más herramientas de CRM (Customer relationship management o gestión de relaciones con clientes) incorporan programas de seguimiento que miden el éxito de los emails. Esto permite identificar los usuarios más activos para poder enviarles ofertas que puedan aprovechar y seguir creciendo en la escalera de valor.

No podar las ramas

Animar a los clientes más fieles para seguir comprando tus servicios o productos es igual de relevante que descartar los que menos interactúan con tu contenido o peor aún, que te reporten como spam. Por eso aconsejamos revisar la lista de suscriptores cada trimestre y descartar los que nunca se convierten.

Si estás pensando que es muy peligroso eliminar de tus listas contactos que te ha costado tiempo y dinero adquirir piensa que a la larga esta acción será recompensada. 

Piénsalo así, cada suscriptor te cuesta una pequeña cantidad de dinero cada mes… ¿para qué mantener los que mandan al spam todos tus esfuerzos? Mejor quedarte con los que tienen más probabilidades para convertir.

No usar Llamada a la Acción

Último pero no menos importante. El aspecto más importante del email marketing es hacer que los usuarios tomen acción y compren tus productos o servicios. Las llamadas a la acción efectivas ponen el foco en el cliente, no en el producto.

Es por eso que debes diseñar llamadas a la acción basadas en las necesidades de tus clientes. 

Para ello hay un paso previo igual o más importante que debes implementar. La investigación y la segmentación de tu audiencia. Eso te permitirá “esculpir” el mensaje adecuado junto a una llamada a la acción irresistible.